Microsoft está haciendo limpieza, y no es bonita de ver.
En lo que puede ser el día más oscuro del año para Xbox, se confirmó que Compulsion Games — el estudio canadiense detrás de South of Midnight y We Happy Few — será cerrado como parte de la «restructuración» que lleva semanas prometiendo la nueva CEO de Xbox, Asha Sharma. Al mismo tiempo, Craig Duncan, jefe de Xbox Game Studios, anunció su salida después de apenas 18 meses en el cargo.
Lo que sabemos hasta ahora
- Compulsion Games cerraría en julio, al término del año fiscal de Microsoft (30 de junio). Los recortes podrían afectar a más de 90 trabajadores.
- El estudio publicó South of Midnight hace apenas unos meses — un juego que ganó un Premio Peabody y fue aclamado por la crítica. Aun así, no fue suficiente.
- Según reportes, Arkane Studios también entraría en la lista de cierres, aunque su división en Lyon seguiría activa desarrollando Marvel’s Blade.
- Craig Duncan confiró su salida en un memo interno. Irónicamente, 48 horas antes había publicado en LinkedIn sobre lo emocionado que estaba con el futuro de Xbox Game Studios. La vida da muchas vueltas.
- Louise O’Connor, jefa de personal de Xbox Game Studios y veterana de Rare desde 1999, también se va.
El contexto que lo explica todo
Esto no es un accidente ni una sorpresa aislada. Satya Nadella declaró hace poco que «YouTube monetiza Xbox mejor de lo que lo hacemos nosotros», reconociendo públicamente que el negocio no está funcionando. Xbox opera con apenas un 3% de margen de ganancia, y las recientes subidas de precio de Game Pass alejaron a millones de suscriptores.
Asha Sharma prometió un «reset» en sus primeros 100 días. Lo que no dijo tan claro es que ese reset implicaría cerrar estudios que acaban de lanzar juegos premiados.
Microsoft adquirió Compulsion en 2018. Ocho años después, y con un juego ganador de Peabody en el portafolio, los mandan a casa.
Opinión EGF
Hay algo profundamente contradictorio en todo esto. Xbox lleva años diciéndonos que está invirtiendo en calidad, en historias distintas, en juegos que no son solo shooters de guerra. South of Midnight era exactamente eso: diferente, artístico, arriesgado. Y resultó que «diferente» no era lo que Microsoft necesitaba para cuadrar sus números.
El problema no es que Xbox quiera ser rentable — eso es completamente válido. El problema es que el costo lo están pagando los equipos creativos, no los ejecutivos que tomaron las decisiones de adquisición sin una estrategia clara de monetización.
Cerrar Compulsion Games no va a hacer que Xbox sea más sustentable. Solo va a hacer que sea más aburrida.
La gran pregunta ahora: ¿quién sigue? Con Arkane también en la lista y el mes de julio acercándose, este no parece ser el último anuncio difícil que veremos antes de que acabe el verano.