Tekken está perdiendo a sus generales uno por uno, y ya no se puede ignorar.
Kohei Ikeda, conocido en la comunidad como “Nakatsu”, acaba de anunciar su salida de Bandai Namco después de 20 años dentro de la compañía. Ikeda fue el cerebro detrás de la dirección de Tekken 7 y Tekken 8, y su partida llega justo después de que Katsuhiro Harada —la cara más visible de la franquicia durante décadas— también cerrara la puerta al salir.
¿Quién es Kohei Ikeda y por qué importa?
No es cualquier desarrollador. Ikeda pasó dos décadas construyendo su carrera en Bandai Namco, contribuyendo no solo a Tekken sino también a títulos como Soulcalibur IV y los juegos de Project X Zone. En Tekken 8, fungió como director y productor en jefe, siendo una pieza clave en lo que se convirtió en uno de los fighters más vendidos de la saga.
Su anuncio llegó a través de un post en X, redactado en inglés y japonés —un detalle que habla de cuánto peso tiene este momento para él personalmente. Sus palabras fueron claras pero emotivas: “Convertirme en parte de la compañía que siempre admiré fue un sueño hecho realidad”, y aseguró que continuará tomando nuevos retos en el desarrollo de videojuegos.
Una hemorragia de talento que no para
Esto no es un hecho aislado. La salida de Ikeda es la tercera baja de alto perfil en el equipo de Tekken en menos de un año:
- Agosto 2025: Yohei Shimbori, director asistente, dejó la compañía.
- Inicios de 2026: Katsuhiro Harada anuncia su salida y revela un nuevo estudio en colaboración con SNK.
- Junio 2026: Kohei Ikeda confirma su partida tras dos décadas.
Eso es prácticamente todo el liderazgo creativo de Tekken fuera de Bandai Namco en cuestión de meses. No es una coincidencia, es una señal.
¿Qué pasa con Tekken 8?
Aquí está la parte que más duele: Tekken 8 sigue vivo comercialmente. Las ventas fueron sólidas y el juego continúa recibiendo soporte, incluyendo el recientemente anunciado Yujiro Hanma como personaje guest. Pero la comunidad más hardcore lleva tiempo expresando frustración con la dirección de gameplay del juego, y ahora que los responsables de esa visión se van, nadie sabe exactamente hacia dónde va la nave.
Ikeda mencionó que “el juego queda en buenas manos”, pero sin nombrar quién tomará el control creativo, esa frase suena más a cortesía que a garantía.
Opinión EGF
Hay algo que huele raro en Bandai Namco, y el olor viene del piso de Tekken. Cuando pierdes a un Harada —que básicamente era sinónimo de la franquicia— ya es un golpe enorme. Pero perder también al director que lo sucedió, tan pronto, levanta preguntas que la compañía no está respondiendo con suficiente claridad.
¿Roces internos? ¿Diferencias creativas? ¿Una reestructuración silenciosa? No lo sabemos, pero el patrón es demasiado evidente para fingir que todo está bien.
Lo que sí sabemos es que la comunidad de Tekken —una de las más apasionadas y críticas del género— va a estar mirando cada movimiento de Bandai Namco con lupa de ahora en adelante. Y con razón.
El próximo gran anuncio de Tekken va a necesitar ser muy convincente para calmar los ánimos. Por ahora, el trono está vacío.