Sony acaba de bajar el telón de Destruction AllStars — y esta vez no hay modo de llamarlo sorpresa.
PlayStation confirmó oficialmente el cierre del juego: los servidores ya están offline, el título fue retirado de la PlayStation Store y la mayoría de sus modos online desaparecerán por completo antes de noviembre. Cinco años después de su lanzamiento como exclusivo de PS5, el experimento terminó sin mucho ruido… que es exactamente lo opuesto a lo que prometía ser.
Un exclusivo de lanzamiento que nunca encontró su lugar
Destriction AllStars llegó en febrero de 2021 como uno de los primeros exclusivos del nuevo ciclo de PlayStation. La propuesta era llamativa: combate de vehículos caótico con personajes estilo hero shooter, pensado para ser el ancla de Sony en el mercado live-service.
El problema fue que nunca logró construir una base de jugadores real. Llegó al PS Plus casi inmediatamente después de su lanzamiento — señal de que las ventas no iban como se esperaba — y desde entonces fue perdiendo tracción de forma silenciosa pero constante.
No fue un juego horrible. Tenía estilo visual, era técnicamente sólido y había algo genuinamente divertido en su caos. Pero en un mercado donde Rocket League, Fall Guys y Fortnite ocupan ese espacio con años de ventaja, AllStars nunca tuvo una razón suficientemente poderosa para que alguien le dedicara tiempo de forma sostenida.
El patrón Sony que ya conocemos
Este cierre no ocurre en el vacío. Sony lleva varios años intentando — y fallando — construir un portafolio live-service competitivo, y la lista de bajas es cada vez más larga:
- Destruction AllStars — cerrado 2026
- Concord — cancelado apenas dos semanas después de lanzar en 2024
- Otros proyectos internos cancelados antes de ver la luz
La ironía es que Sony apostó fuerte por este modelo justo cuando el mercado empezaba a mostrar señales de saturación. Mientras Xbox aprendía sus lecciones a golpes con proyectos fallidos, PlayStation siguió el mismo camino casi en cámara lenta.
El círculo se cierra de forma bastante incómoda para la compañía.
Opinión EGF
Lo que más duele de Destruction AllStars no es el cierre en sí — los live-service mueren todo el tiempo — sino lo que representa dentro de una estrategia más grande que Sony todavía no termina de articular bien.
Mientras first-party exclusivos de una sola partida como God of War o Spider-Man siguen siendo los activos más valiosos de PlayStation, la división que intenta replicar el éxito de los juegos como servicio sigue acumulando fracasos costosos.
La pregunta que debería hacerse Sony ahora mismo no es “¿por qué cerró AllStars?” sino “¿qué nos dice esto sobre cómo estamos eligiendo en qué apostar?”
Los jugadores que compraron AllStars a precio completo en 2021 merecían una respuesta mejor que cinco años de servidores en piloto automático y un cierre sin ceremonias.
Si Sony quiere que alguien invierta tiempo — y dinero — en su próximo live-service, va a necesitar algo más que una buena cinemática de presentación. Va a necesitar demostrar que esta vez sí saben lo que están haciendo.
Y por ahora, el historial no ayuda.