Xbox quiere meter anuncios en tus juegos — y su ejecutivo dice que es para salvar la industria
La industria del videojuego tiene un problema de dinero, y Xbox acaba de proponer una solución que nadie quiere escuchar.
Matthew Ball, el nuevo Chief Strategy Officer de Xbox, reveló en una entrevista con The Game Business su visión para “revitalizar” el gaming: anuncios dentro de los juegos. Sí, como en el celular, pero en consola.
El argumento que no te va a gustar (pero tiene lógica)
Ball identifica un callejón sin salida bastante real: los costos de desarrollo se han disparado a niveles insostenibles, y los jugadores no quieren pagar más por sus juegos. Alguien tiene que ceder.
Su referencia es el streaming. Plataformas como Netflix o Disney+ crecieron gracias a sus tiers con anuncios, no a pesar de ellos. La gente acepta ver publicidad si el precio baja lo suficiente.
Lo que Ball propone no es exactamente meter un anuncio de pizza en medio de un boss fight. Su argumento es más matizado:
- Crear una vía de entrada gratuita a franquicias importantes para quienes no pueden pagar el precio completo
- Mantener la opción premium sin anuncios para quien pague más
- Usar la publicidad para financiar equipos de desarrollo sin más recortes ni cierres de estudios
“No queremos despidos, no queremos menos juegos… El dinero tiene que entrar de alguna forma”, dijo Ball.
El historial dice todo lo contrario
El problema es que ya hemos visto este experimento antes, y terminó mal.
EA metió anuncios en las pantallas de pausa de UFC 4 en 2021 y los tuvo que retirar días después por el backlash. Square Enix lanzó Core Online con modelo de anuncios y lo cerró casi de inmediato porque nadie lo usó.
Los jugadores de consola tienen una relación muy distinta con la publicidad que los de móvil. Pagamos precisamente para no ver eso.
El propio Strauss Zelnick de Take-Two dijo que anuncios en juegos de precio completo “parecería injusto”, y tiene razón desde la perspectiva del consumidor.
El contexto que lo hace más incómodo
Esto no llega en un momento neutral. Ball se une a Xbox justo cuando Asha Sharma prepara un “reinicio” del negocio que incluye despidos esperados para julio y posibles cierres de estudios.
La pregunta que Sharma le hizo directamente a Ball al contratarlo fue: “¿Tiene solución Xbox?” Su respuesta fue que sí, pero la receta incluye ingredientes que los jugadores llevan años rechazando.
Y mientras todo esto pasa, GTA 5 ya está en GTA+ —la suscripción de $8 al mes de Rockstar— con todo y campaña completa, consolidando un modelo donde el contenido se mueve hacia suscripciones y servicios en lugar de compras directas.
Opinión EGF
Ball no está mintiendo sobre el problema. Los costos de desarrollo son reales, los estudios están cerrando, y algo tiene que cambiar.
Pero la solución de anuncios suena a pedirle al jugador que pague la factura de decisiones corporativas que él no tomó. Si Microsoft gastó miles de millones en adquisiciones que no generaron el retorno esperado, la respuesta no debería ser interrumpir tu partida con un banner de Doritos.
Lo que sí podría funcionar: product placement orgánico dentro del juego, como autos reales en juegos de carreras o marcas integradas en mundos abiertos. Eso ya existe y nadie se queja. La línea está en si el anuncio rompe la experiencia o forma parte de ella.
Xbox tiene 100 días para demostrar que su reinvención tiene sustancia. Empezar con “van a haber anuncios” no es exactamente el gancho que la comunidad estaba esperando.